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    Acumuladores de Calor

    Los acumuladores de calor son una opción práctica para quien busca una calefacción eléctrica estable y pensada para el uso diario de la vivienda. Este tipo de equipo almacena calor y lo libera de forma progresiva, por lo que resulta interesante en dormitorios, salones, pasillos o segundas residencias donde se quiere mantener una temperatura más constante sin montar una instalación de agua. En Ferretería Ubetense puedes encontrar soluciones de acumulación térmica para completar tu sistema de calefacción o combinarlo con otros equipos como emisores térmicos eléctricos, según el tipo de vivienda y el uso que vayas a darle.

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    Acumulador Calor Dinámico ADL-2012/14 1200W 201420

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    Acumulador de Calor Dinámico modelo ADL-2012/14 de 1200w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 14 horas. **ENTREGA A PIE DE CALLE.
    501,09€

    Acumulador Calor Dinámico ADL-3018 3000W 20203000

    176874
    Acumulador de Calor Dinámico modelo ADL-3018 de 3000w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 8 horas. **ENTREGA A PIE DE CALLE.
    583,20€

    Acumulador Calor Dinámico ADL-3018/14 1800W 201430

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    Acumulador de Calor Dinámico modelo ADL-3018/14 de 1800w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 14 horas. **ENTREGA A PIE DE CALLE.
    583,20€

    Acumulador Calor Dinámico ADL-4024/14 2400W 201440

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    Acumulador de Calor Dinámico modelo ADL-4024/14 de 2400w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 14 horas. **ENTREGA A PIE DE CALLE.
    691,97€

    Acumulador Calor Estático Ecombi PRO ECO15 PRO de 975W 15450115

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    Acumulador de Calor Estático Wifi modelo Ecombi PRO ECO15 PRO de 975w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 8 o 14 horas. **ENTREGA A PIE DE CALLE.
    314,41€

    Acumulador Calor Estático Ecombi PRO ECO20 PRO de 1300W 15450120

    179922
    Acumulador de Calor Estático Wifi modelo Ecombi PRO ECO20 PRO de 1300w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 8 o 14 horas. **ENTREGA A PIE DE CALLE.
    376,16€

    Acumulador Calor Estático Ecombi PRO ECO30 PRO de 1950W 15450130

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    Acumulador de Calor Estático Wifi modelo Ecombi PRO ECO30 PRO de 1950w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 8 o 14 horas. **ENTREGA A PIE DE CALLE.
    491,26€

    Acumulador Calor Estático Ecombi PRO ECO40 PRO de 2600W 15450140

    179924
    Acumulador de Calor Estático Wifi modelo Ecombi PRO ECO40 PRO de 2600w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 8 o 14 horas. **ENTREGA A PIE DE CALLE.
    594,42€

    Acumulador Calor Solar ECO10 ARC Ecombi 800W 15470010

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    Acumulador de Calor Dinámico Wifi Solar modelo Ecombi Solar ECO10 ARC de 800w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga 8 o 14 horas. *ENTREGA A PIE DE CALLE.
    519,09€

    Acumulador Calor Solar ECO15 Ecombi Solar 975W 15470115

    176865
    Acumulador de Calor Estático Solar Wifi modelo Ecombi ECO15 de 975w de la marca Elnur Gabarrón. Periodo de carga de 8 o 14 horas. *ENTREGA A PIE DE CALLE.
    368,08€

    Dentro de esta familia se incluyen distintos formatos, como los acumuladores eléctricos, los modelos con núcleo de alta inercia y el llamado acumulador térmico cerámico, que trabaja con materiales capaces de retener calor y soltarlo poco a poco. También es habitual que muchos usuarios los comparen con otras soluciones eléctricas, como los emisores térmicos eléctricos, porque ambos sistemas se instalan con facilidad y permiten calentar la vivienda sin recurrir a caldera. La diferencia principal está en la forma de producir y ceder el calor: el emisor genera calor cuando está funcionando, mientras que el acumulador lo guarda y lo libera después.

    Para quien busca una calefacción eléctrica más adaptada a horarios de uso o a tarifas con discriminación horaria, el acumulador puede ser una alternativa a valorar. No ocupa el mismo lugar que una instalación con radiadores de agua para calefacción, ni funciona como una caldera de gasoil o como una caldera de biomasa, pero sí puede resolver bien la calefacción de una vivienda cuando el objetivo es disponer de calor estable sin montar un circuito hidráulico completo.

    Qué es un acumulador de calor y cómo funciona

    Un acumulador de calor es un aparato eléctrico que transforma la electricidad en calor y lo almacena en su interior para cederlo más tarde a la estancia. A diferencia de otros sistemas de respuesta inmediata, aquí la clave no está solo en emitir calor, sino en acumular energía térmica y aprovecharla de forma más prolongada. Por eso se asocia con la calefacción por tarifa nocturna, con usos programados y con viviendas donde interesa mantener una temperatura constante durante varias horas.

    En los acumuladores eléctricos calefacción, el calor se genera mediante resistencias y se almacena en un núcleo interior de alta inercia. En muchos casos ese núcleo es cerámico, de ahí que también se utilice la búsqueda acumulador térmico cerámico para referirse a este tipo de equipo. Ese material interior permite conservar el calor y soltarlo poco a poco, lo que ayuda a evitar cambios bruscos de temperatura y a mantener una sensación más estable en la estancia.

    También existe interés por soluciones como el acumulador térmico inteligente, que incorpora funciones de regulación, programación y gestión de la temperatura más precisas que en los modelos más básicos. Para un usuario particular, esto puede traducirse en mayor control del calor disponible, mejor ajuste a los horarios reales de uso y un aprovechamiento más ordenado de la electricidad consumida.

    Para qué tipo de vivienda o uso resultan interesantes

    Los acumuladores suelen encajar mejor en viviendas donde la calefacción se utiliza de forma regular durante la temporada fría y donde se valora más la constancia del calor que la respuesta inmediata. Son una opción a tener en cuenta en pisos, casas con uso estable y habitaciones donde interesa mantener temperatura durante buena parte del día o de la noche.

    También pueden resultar prácticos cuando no existe una instalación de agua para radiadores ni se quiere recurrir a obras para montar una caldera y un circuito completo. En esos casos, frente a una instalación con radiadores de agua y accesorios hidráulicos, el acumulador ofrece una solución eléctrica directa que no exige la misma infraestructura. Aun así, no siempre es la mejor elección para todos los usos. Si se busca una calefacción puntual, rápida o más flexible por habitaciones, puede tener más sentido valorar los emisores térmicos, que trabajan de otra manera y responden mejor a encendidos más breves.

    En viviendas donde ya existe una instalación central con caldera de gasoil o con caldera de pellet y biomasa, el acumulador no suele plantearse como sustituto directo, sino como alternativa para zonas independientes, segundas residencias o espacios donde no compensa ampliar el sistema principal. También puede utilizarse como apoyo en estancias concretas cuando no se quiere depender siempre del circuito general de calefacción.

    Diferencias entre acumuladores eléctricos, emisores térmicos y radiadores

    Una de las dudas más habituales al buscar acumuladores de calor es en qué se diferencian de otros sistemas eléctricos. La comparación más frecuente es con los emisores térmicos eléctricos. Ambos son equipos murales, ambos trabajan con electricidad y ambos están pensados para calefacción doméstica, pero no funcionan igual. El acumulador guarda calor en su interior y lo libera con más inercia; el emisor calienta cuando recibe corriente y puede ofrecer una gestión más inmediata de la temperatura.

    También hay usuarios que los comparan con los radiadores con acumulador de calor o con radiadores eléctricos de aspecto similar. Aquí conviene fijarse más en el funcionamiento que en la forma exterior. Un aparato puede parecer un radiador eléctrico, pero si trabaja con masa de acumulación interior, su comportamiento en uso será distinto. La diferencia práctica vuelve a estar en la inercia térmica, el modo de programación y el tipo de consumo.

    Frente a sistemas con agua, como los radiadores de agua para calefacción o los radiadores toalleros para baño, el acumulador tiene la ventaja de no depender de caldera ni de red hidráulica. A cambio, toda la energía procede de la electricidad y el rendimiento del sistema depende más de la forma de uso, del aislamiento de la vivienda y del ajuste del equipo a la estancia.

    Acumuladores de calor y energía solar

    Otra búsqueda relacionada es acumuladores de calor solares o acumulador solar. En calefacción doméstica, estas consultas suelen apuntar a la relación entre la acumulación térmica y el aprovechamiento de energías renovables. No todos los acumuladores eléctricos están diseñados para trabajar del mismo modo con una instalación solar, pero sí es cierto que el concepto de acumulación interesa especialmente a quienes buscan ordenar mejor el consumo energético y combinar distintas fuentes de calor dentro de la vivienda.

    Cuando el usuario valora un sistema de apoyo o una vivienda donde conviven varias soluciones, el acumulador puede entrar en la conversación junto con otras alternativas como las estufas de biomasa y pellet, las hidroestufas de biomasa o las calderas. En estos casos, lo importante es tener claro si se busca calefacción principal, apoyo térmico o distribución del calor a distintas zonas de la casa.

    Ventajas principales de los acumuladores de calor

    La ventaja más clara de los acumuladores eléctricos es que proporcionan una emisión de calor progresiva y estable. No se limitan a calentar mientras están encendidos, sino que siguen cediendo temperatura una vez han acumulado energía, lo que ayuda a mantener más uniforme el ambiente de la estancia.

    Otro punto a favor es que pueden encajar bien con horarios definidos y con viviendas donde la calefacción se usa de forma constante. Cuando están bien dimensionados y la vivienda tiene un aislamiento razonable, resultan cómodos para mantener calor de fondo sin estar pendientes de encendidos continuos.

    También son una opción interesante para quien quiere una calefacción sin combustión directa en el interior, sin humos y sin necesidad de instalar salida de gases. Frente a sistemas con llama o combustibles sólidos, el acumulador elimina ese tipo de mantenimiento. Eso marca una diferencia importante respecto a soluciones como las estufas de biomasa o las calderas de pellet, que necesitan conductos, limpieza y determinados productos de mantenimiento.

    Inconvenientes y puntos a valorar antes de elegir

    No en todas las viviendas un acumulador va a ser la opción más adecuada. Su comportamiento depende mucho de los horarios de uso, del aislamiento, del tamaño de las estancias y del modo en que se consuma la electricidad. Si la casa se calienta de forma esporádica o si se necesita respuesta muy rápida en momentos concretos, puede ser más práctico optar por otros sistemas.

    También conviene tener presente que el acumulador trabaja mejor cuando está bien ajustado a la estancia. Si el equipo se queda corto para el tamaño real del espacio o para las pérdidas de calor de la vivienda, el confort final será insuficiente. Y si se sobredimensiona, se puede generar más calor del necesario. Por eso, antes de comprar, merece la pena valorar muy bien el nivel de aislamiento, la orientación de la vivienda, el uso diario y si se busca calefacción principal o apoyo.

    Cuando la vivienda ya dispone de una red hidráulica, a veces puede resultar más lógico ampliar o renovar el sistema existente con accesorios para radiadores, con nuevos radiadores o con mejoras en la caldera, en lugar de montar un sistema paralelo. En otras casas, en cambio, el acumulador puede resolver justo lo que se necesita sin complicar la instalación.

    Cómo elegir acumuladores de calor

    Para elegir bien unos acumuladores de calor, uno de los primeros criterios es el tamaño de la estancia. Un dormitorio no exige lo mismo que un salón, y una vivienda con buen aislamiento no trabaja igual que otra con muchas pérdidas de calor. Cuanto más clara esté esa base, más fácil será ajustar el equipo a la necesidad real.

    El segundo criterio es el hábito de uso. Si la calefacción va a mantenerse durante horas y se busca una temperatura estable, el acumulador tiene más sentido. Si la idea es calentar de forma puntual o encender solo en momentos concretos, quizá convenga comparar mejor con otros sistemas eléctricos.

    El tercero es saber si la vivienda ya cuenta con otro sistema de calefacción. Cuando ya existe instalación con radiadores de agua, con calderas de gasoil o con biomasa, el acumulador puede plantearse como apoyo o como solución para estancias independientes. Si no hay instalación previa, puede ganar interés como sistema principal en determinados perfiles de vivienda.

    También conviene valorar si se busca un equipo con más capacidad de programación, regulación y control, como ocurre con el acumulador térmico inteligente, o si basta con una solución más sencilla orientada al calor de fondo.

    Relación con otros sistemas de calefacción

    Los acumuladores no son la única forma de calentar una vivienda, y compararlos con otras familias de producto ayuda a elegir con más criterio. Frente a las estufas de pellet y biomasa, el acumulador evita combustión y limpieza de cenizas, pero depende por completo de la electricidad. Frente a una hidroestufa de biomasa, tampoco distribuye calor a través de agua a varios radiadores, sino que trabaja en la estancia donde se instala.

    Con una caldera de gasoil o una caldera de biomasa, la comparación cambia otra vez: en esos sistemas la vivienda suele disponer de circuito hidráulico, emisores y producción central de calor. En el acumulador, la calefacción se resuelve de forma eléctrica y más independiente por estancia o por zonas.

    También tiene sentido valorar complementos y equipos auxiliares del sistema, como los accesorios de calefacción o los accesorios para radiadores, especialmente cuando la vivienda combina varios tipos de emisor o cuando se están renovando distintos elementos de la instalación.

    Mantenimiento y limpieza en relación con otros sistemas

    Uno de los puntos a favor del acumulador es que no necesita el mismo tipo de mantenimiento que una estufa o una caldera de combustión. No genera hollín, no acumula cenizas y no exige limpieza de quemador o de conductos. Esto lo diferencia bastante de los sistemas con pellet, leña, gasoil o chimenea.

    En viviendas que sí cuentan con otros equipos de combustión, sigue siendo importante tener a mano productos de limpieza para calderas y chimeneas y, cuando corresponde, revisar los tubos y accesorios para estufas y calderas. Esa comparación ayuda a entender mejor el perfil del acumulador: menos mantenimiento específico, pero mayor dependencia de una buena elección del equipo y del uso eléctrico.

    Acumuladores de calor para una calefacción más estable

    Los acumuladores de calor son una solución eléctrica que puede encajar bien cuando se busca temperatura constante, funcionamiento programado y una alternativa sin circuito hidráulico ni combustión directa. Dentro de esta familia entran los acumuladores eléctricos, los modelos de núcleo cerámico, los equipos con gestión más avanzada y distintas opciones adaptadas al uso doméstico.

    Para elegir bien, conviene tener claros el tamaño de la vivienda, el aislamiento, los hábitos de uso y si el acumulador va a funcionar como sistema principal o como apoyo a otras soluciones. También merece la pena compararlo con alternativas como los emisores térmicos eléctricos, los radiadores de agua, las estufas de biomasa o las calderas de gasoil, porque cada sistema responde mejor a unas viviendas y a unos usos concretos. Cuando la elección se ajusta bien a la casa y a la forma de vivirla, el acumulador puede aportar un calor más uniforme y una calefacción eléctrica más razonable para el día a día.

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